Cuando diseñamos una cocina nueva pensamos en la isla, los electrodomésticos, los muebles y la iluminación. Pero, si el vino forma parte de cómo disfrutas de ese espacio, también merece tener un lugar pensado desde el principio.
Una zona de vinos no tiene que ocupar una habitación entera ni convertirse en una vinoteca climatizada. Puede integrarse en un mueble, una columna o una composición abierta para reunir botellas, copas y accesorios en un mismo lugar.
La clave no es solo guardar botellas. Es diseñar un espacio que resulte cómodo de usar, esté integrado en el mobiliario y forme parte de la cocina cuando llega el momento de servir y disfrutar del vino.
A continuación, desglosamos los componentes necesarios para proyectar un espacio dedicado al vino, cubriendo desde la conservación de las botellas hasta la iluminación ambiental y la clasificación de los utensilios. Cuestionamos el diseño tradicional: el almacenamiento aleatorio es el enemigo de la conservación enológica.

Antes de elegir accesorios, piensa cómo vas a utilizar esa zona
Antes de elegir un botellero, un soporte para copas o una composición completa, conviene decidir qué papel tendrá el vino en tu cocina. No es lo mismo reservar espacio para unas pocas botellas de uso habitual que diseñar una zona visible para recibir invitados.
-
• ¿Quieres que las botellas queden integradas dentro del mueble o visibles?
-
• ¿Prefieres tener las copas junto a las botellas o suspendidas bajo una balda?
-
• ¿Dispones de un módulo compacto o de una columna que puedas dedicar parcialmente al vino?
-
• ¿Quieres que la zona sea solo funcional o también forme parte de la iluminación y el diseño de la cocina?
Estas decisiones permiten elegir cada pieza con sentido y evitar añadir accesorios que no encajen con la distribución real del mobiliario.
El botellero: el punto de partida de tu zona de vinos
Si vas a crear una zona de vinos, el botellero es probablemente el primer elemento que debes resolver. Y no se trata solo de encontrar un hueco para las botellas, sino de hacerlo con criterio técnico.
La posición horizontal ayuda a mantener el corcho en contacto con el vino, una práctica habitual para las botellas con cierre de corcho y recogida en guías de conservación como las de la OCU. En lugar de recurrir a elementos exentos que generan ruido visual, los proyectos actuales pueden integrar el botellero directamente en la base de un mueble.
El botellero ENJOY es un estante metálico de perfil bajo, fabricado para encajar a la perfección en el interior de un mueble de cocina. La fijación se realiza en la base inferior, aportando rigidez a la estructura y liberando el resto del espacio para otros usos.
Capacidad por ancho de mueble:
Módulo de 60 cm
hasta 5 botellasMódulo de 90 cm
hasta 8 botellasMódulo de 120 cm
hasta 11 botellasDisponible en acabados negro mate y acero inoxidable, se integra fácilmente con los electrodomésticos y la perfilería gola de la cocina contemporánea.
Puedes colocarlo en un módulo base cerca de la zona de preparación, en una columna dedicada parcialmente al vino o en un mueble junto a la zona de comedor o isla.
Una vez tienes claro el botellero, el siguiente paso natural es pensar en las copas.
Dónde colocar las copas en una zona de vinos
Las copas necesitan un lugar específico dentro de la cocina. No solo para tenerlas a mano cuando vas a servir, sino también para evitar que terminen mezcladas con vasos, menaje u otros utensilios.
Colocarlas suspendidas bajo una balda o dentro de un mueble permite aprovechar un espacio que, de otro modo, quedaría vacío. Además, el cristal queda separado de la superficie de apoyo y las copas pasan a formar parte de la propia composición de la cocina.
Existen dos formas principales de integrar este sistema en una zona de vinos: un soporte interior coordinado con el botellero o un porta copas colgante con mayor presencia visual.
Configuración para módulos altos y bajos
Si has elegido el botellero ENJOY, el soporte para copas de la misma línea permite continuar la composición y resolver ambos elementos con un mismo criterio.
Fabricado en acero inoxidable y disponible también en acabado negro, se integra en muebles de diferentes anchos y está disponible con dos fondos de instalación:
Su diseño de perfil bajo (su altura es de apenas 36 mm.) permite colocar las copas sin recargar visualmente el interior del mueble. Así, las botellas y las copas quedan organizadas en una misma zona, listas para utilizarse cuando llega el momento de servir.
Es una solución especialmente adecuada cuando buscas que el espacio para el vino quede integrado y discreto, formando parte del mobiliario en lugar de destacar como un accesorio independiente.
Ver soporte copas ENJOYFijación oculta para estantes independientes
No todas las zonas de vinos tienen que quedar completamente ocultas dentro de un mueble. Cuando existe una balda abierta, un estante o una composición visible, las copas pueden convertirse también en parte de la decoración.
El porta copas colgante SINGOLO/TRIPLO permite colocarlas bajo una balda de forma sencilla y ordenada. Está disponible en dos configuraciones: SINGOLO, para una composición más ligera y TRIPLO, para disponer de mayor capacidad y dar más presencia al conjunto.
*Versión SINGOLO (1 vía): 112 mm de ancho. Versión TRIPLO (3 vías): 330 mm de ancho.
Sus tornillos ocultos ayudan a conseguir una instalación limpia, mientras que los acabados en negro, dorado e inox permiten adaptarlo a diferentes estilos de cocina.
¿Prefieres que las copas queden integradas en el interior del mueble, junto a las botellas, o que se vean suspendidas bajo una balda y formen parte de la composición?
Ver porta copas SINGOLO / TRIPLOCuando una columna se convierte en una zona gourmet
Un botellero puede resolver dónde guardar las botellas. Un soporte colgante puede mantener las copas a mano. Pero cuando el proyecto permite reservar una columna o una parte concreta del mobiliario para esta función, la zona de vinos puede crecer y convertirse en algo más completo.
Aquí es donde entra FRAME.
El estante metálico FRAME funciona como una estructura perimetral de aluminio que organiza el interior de una columna sin recurrir a divisiones macizas. En lugar de cerrar el espacio con gruesos tableros, crea una composición más ligera, abierta y visualmente limpia.
La diferencia no está solo en añadir una balda. FRAME permite dar ritmo al interior del mueble, crear niveles y reservar cada espacio para una función concreta: botellas, copas, accesorios o piezas de servicio.
Así, una columna que inicialmente parecía destinada a almacenamiento general puede convertirse en una zona de vinos integrada en la cocina. No tiene que ser un módulo completamente dedicado al vino: puede compartir espacio con una zona de cócteles, una pequeña selección de cristalería o accesorios para recibir invitados.
El sistema está pensado para columnas de cocina y se combina con distintos tipos de estante y accesorios interiores. Esto permite plantear la composición según el espacio disponible y según la forma en la que quieres utilizarla.
FRAME no añade simplemente almacenamiento: da estructura a una zona que quieres disfrutar y mostrar.
La iluminación: cuando la zona de vinos también forma parte del diseño
Si las botellas y las copas van a quedar a la vista, la iluminación puede cambiar por completo la percepción de esa zona.
La luz ayuda a dar profundidad al interior del mueble, destacar la composición y hacer que el vino deje de estar escondido para convertirse en parte del diseño de la cocina.
El estante luminoso LED TEO SLIM combina una balda de cristal mate con un perfil de aluminio anodizado y luz LED integrada en su parte superior e inferior. Así, permite colocar botellas, copas o elementos de servicio mientras ilumina el propio estante y el nivel inferior.
Su perfil estilizado mantiene la composición ligera y el transformador va integrado en la estructura, evitando tener que reservar espacio para elementos externos. La luz de 4000 K ofrece una iluminación natural y clara para ver las botellas, las etiquetas y el cristal.
Cuando el vino pasa a formar parte de la cocina, la luz ayuda a que esa zona también forme parte de su diseño.
Los accesorios del vino también necesitan su lugar
Una zona de vinos no termina en las botellas y las copas. También necesitas tener cerca los accesorios que utilizas al abrir y servir una botella: sacacorchos, vertedores, tapones o conservadores.
El Cubertero de madera FILO, configurado con el set de vino, lleva esta organización al interior del cajón. El accesorio queda integrado en la composición y cada elemento tiene su propio lugar, desde el descorche hasta la conservación de la botella una vez abierta.
Cuando se mezclan con el resto de utensilios de la cocina, se pierden fácilmente y pueden acabar golpeándose dentro del cajón. Un espacio específico permite mantenerlos juntos, ordenados y listos para utilizar.
Tres formas de diseñar una zona de vinos
No hace falta disponer de una gran cocina para reservar un lugar para el vino. La composición puede adaptarse al espacio disponible, al tipo de mobiliario y a la importancia que quieras darle dentro del proyecto.
Botellas y copas en un mismo módulo
Una solución sencilla para integrar el vino en un mueble bajo o alto. El botellero resuelve las botellas y el soporte colgante mantiene las copas cerca, sin ocupar espacio útil en baldas o cajones.
Una composición que también se ve
Pensada para una balda abierta, una encimera volada, un lateral de isla o un módulo próximo al comedor. Las copas suspendidas y la iluminación hacen que la zona forme parte del diseño de la cocina.
Una columna dedicada al vino
Cuando el proyecto permite dedicar una columna o parte de ella a esta función, FRAME ayuda a crear una composición más completa con botellas, cristalería, iluminación y accesorios organizados en un cajón cercano.
No se trata de incorporar todos los elementos, sino de elegir los que mejor encajan con tu cocina y con tu manera de disfrutar del vino.
Diseña la zona de vinos según tu cocina
Lo importante es reservar ese espacio desde el principio y decidir cómo quieres vivirlo: qué botellas quieres tener a mano, dónde servirás el vino, cómo colocarás las copas y qué elementos quieres que queden visibles.
Puede ser un detalle integrado dentro de un módulo o una composición más completa en una columna. En ambos casos, pensar el vino como una parte del proyecto permite que la solución resulte más cómoda, ordenada y coherente con el mobiliario.
Una zona de vinos bien pensada no consiste en acumular accesorios. Consiste en dar un lugar propio a una forma de disfrutar de la cocina.
Empieza a diseñar tu zona de vinos
Descubre botelleros, soportes para copas, estantes, iluminación y accesorios para integrar el vino en el mobiliario de tu cocina.
Ver soluciones para tu Zona de Vinos





Deja una respuesta Cancelar respuesta