No hay productos en el carrito.
Presentamos SPLIT, un grifo 3 vías extraíble a un precio económico, como nos tiene acostumbrado IMEX. Grifo cocina osmosis extraíble, disponible en 3 acabados: cromado, Negro mate y Oro
SPLIT de Imex reúne en un solo grifo el agua fría, caliente y filtrada de tu cocina, con conexión independiente para agua tratada, compatible con la mayoría de equipos de ósmosis y filtración del mercado.
Solo tienes que pulsar el botón del caño para disfrutar de agua de ósmosis al instante en tu vaso, olla o botella, aprovechar el caño extraíble para limpiar mejor el fregadero y olvidarte de garrafas y jarras filtrantes ocupando espacio en la encimera.
Elegancia clásica y atemporal, combina con cualquier fregadero de acero inoxidable.
Modernidad y vanguardia industrial, ideal para cocinas de diseño en negro o antracita.
Tecnología PVD: lujo, resistencia y un acabado dorado que destaca en cocinas modernas.
Existe una confusión común en el mercado. Técnicamente, este es un grifo de 3 vías porque gestiona tres flujos independientes: agua fría, agua caliente y agua filtrada (ósmosis).
Muchos usuarios lo buscan comercialmente como grifo de 2 vías, refiriéndose a las dos salidas del caño: agua de red y agua tratada. El Split de Imex garantiza que el agua filtrada nunca entre en contacto con la de red, preservando su pureza.

La gran innovación del modelo Split es su caño extraíble de dos vías. Podrás activar o pausar la salida de agua filtrada cómodamente mediante el botón pulsador integrado en el mango (push start/stop).
Compatibilidad Garantizada: No importa qué equipo de ósmosis o filtración tengas instalado. El grifo Split es compatible con prácticamente todos los sistemas del mercado, eliminando la necesidad de taladrar tu encimera para poner un grifo adicional.
¿Cuántas veces abres el grifo “de frente” solo para enjuagar algo rápido y, sin darte cuenta, se pone en marcha el calentador?
Con el sistema COLD OPEN (apertura en frío), cuando la maneta está en la posición central solo sale agua fría, así reduces el consumo de agua caliente y de energía en tu día a día.
Además, al no tener que llevar la maneta hacia atrás, evitas que el grifo pueda golpear la pared o ese aplacado tan cuidado que has elegido para tu cocina, manteniendo el diseño intacto durante más tiempo.